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Desarrolla EXATEC corazones artificiales

Desarrolla EXATEC corazones artificiales


Publicación:17-09-2026
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Diego Quevedo actualmente desarrolla modelos de corazones artificiales a través de la robótica suave desde el Massachusetts Institute of Technology.

Lo que comenzó como el sueño de estudiar en el Tecnológico de Monterrey llevó a Diego Quevedo hasta el Massachusetts Institute of Technology (MIT), donde actualmente desarrolla modelos de corazones artificiales a través de la robótica suave, con la expectativa de que estos avances puedan convertirse en el futuro en soluciones aplicables a la medicina.

El EXATEC, egresado de Ingeniería en Mecatrónica del Campus Monterrey, inició su formación profesional en 2016 como parte del programa Líderes del Mañana, iniciativa mediante la cual obtuvo una beca del 100 por ciento. Durante sus estudios encontró en la investigación una oportunidad para combinar la ingeniería con su interés por las aplicaciones médicas y biológicas.

Su acercamiento al Laboratorio Álvarez-Trujillo, dedicado a la biofabricación avanzada, ingeniería de tejidos y bioimpresión caótica, marcó un punto importante en su trayectoria. Ahí adquirió conocimientos en áreas que iban más allá de la mecatrónica, como cultivo celular, bioimpresión, tinciones, microscopía y técnicas de bioingeniería.

"Primero era un sueño estar en el Tec de Monterrey. Se fue dando y estando ahí los sueños van creciendo y se convirtió en uno poder llegar a MIT. Tuve la fortuna de estar con grandes mentores como los doctores Mario Álvarez y Grissel Trujillo, de conocer más gente aquí que me ayudó muchísimo y afortunadamente se ha cumplido todo", compartió Quevedo.

Durante su paso por el laboratorio participó en proyectos relacionados con el desarrollo de fibras musculares para sustituir tejido muscular no funcional, además de colaborar en investigaciones sobre bioimpresión caótica. Entre sus aportaciones estuvo el diseño tridimensional de mezcladores estáticos y la elaboración de simulaciones computacionales de fluidos, herramientas que fueron empleadas en diferentes proyectos y que contribuyeron a su participación como coautor en diversas publicaciones científicas.

Su vínculo con el MIT comenzó en 2020, cuando realizó una estancia de investigación en la institución estadounidense y colaboró en un proyecto para desarrollar parches impresos en 3D destinados al tratamiento del corazón después de un paro cardiaco.

Tras concluir su carrera en 2021, Quevedo recibió propuestas para continuar sus estudios de posgrado en instituciones como Stanford, UC Berkeley, Carnegie Mellon y el propio MIT. Finalmente, optó por esta última, donde actualmente cursa un doctorado enfocado en robótica suave y trabaja en el diseño de modelos de corazones artificiales.

Para el investigador, el objetivo de su trayectoria no se limita a publicar artículos científicos o desarrollar patentes, sino a conseguir que el conocimiento generado en los laboratorios pueda convertirse en aplicaciones concretas para los pacientes.

"Más que un artículo científico, más que patentes, es el paso que quiero dar. Ya estuve mucho tiempo estudiando, desarrollando nuevas ideas. Ahora el siguiente reto para mi carrera profesional es que algo que diseñemos como equipo se pueda llevar a la implementación en los hospitales, en las clínicas, con los pacientes, que salve vidas", señaló.

 

 



« El Porvenir / César López »