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La artista Asunción Molinos conecta la destrucción de Tenochtitlán

La artista Asunción Molinos conecta la destrucción de Tenochtitlán


Publicación:15-10-2026
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Tras caminar sobre tezontle, el visitante llegará a un pasillo y una habitación cuyo suelo está hecho de losetas de barro.

CIUDAD DE MÉXICO, octubre 15 (EL UNIVERSAL).- Hay un hilo que conecta a Madrid con la Ciudad de México: la destrucción de las ciudades y civilizaciones que les antecedieron, es decir, Mayrit, la antigua ciudad andalusí, y Tenochtitlán, la ciudad mexica. La colonización, con su respectivo borrado y limpieza étnica de estas civilizaciones es un periodo que investiga y aborda la artista española Asunción Molinos Gordo (España, 1979) a través losetas de barro, cerámicas cuarteadas y esculturas de nidos de golondrinas, que exhibe en la galería Travesía Cuatro (Valladolid 35, Roma Norte).
"De aquellos barros, estos lodos" es el título de la exposición, se trata de un refrán sobre cómo lo que se hizo en el pasado, tiene un impacto en el presente –pertinente sobre todo en tiempos en los que la palabra genocidio ha vuelto a cobrar relevancia no sólo al vocabulario, sino a la realidad–, y una frase que también es referencia al material usado en las obras de arte.
Tras caminar sobre tezontle, el visitante llegará a un pasillo y una habitación cuyo suelo está hecho de losetas de barro, con piezas de cerámica que recrean al hueso astrágalo y que forman un patrón típico andaluz, que conforme uno avanza, se va borrando en el camino. Este borrado, explica Claudia Llanza, directora de la galería en Ciudad de México, es una referencia al borrado de una civilización sofisticada y a la supresión de la memoria de ésta.
La pieza se titula "1521. Mayrit / Tenochtitlan" y muestra la "destrucción simultánea en dos geografías distantes", que tuvieron lugar en 1521.
Aunque, en una postura un poco más optimista, Llanza señala que la perspectiva cambia si uno se para al fondo de la habitación, porque el desvanecimiento de los huesos de cerámica en el suelo, y por lo tanto de la memoria, pasa a verse como una reconstrucción de la misma.
La práctica artística de Molinos Gordo está estrechamente relacionada con la investigación histórica y antropológica, siendo éste el punto de partida de sus series artísticas que se han exhibido en museos como el Guggenheim de Bilbao (España), Art Jameel (Emiratos Árabes Unidos), Arnolfini (Reino Unido), el de Arte Carrillo Gil y el de Arte de Zapopan (México). Sus piezas también forman parte de instituciones como el Museo de Arte Reina Sofía y la Fundación Thyssen-Bornemisza.
"Junto a la investigación histórica, arqueológica y científica, Asunción recurre con frecuencia a la ficción especulativa como herramienta creativa. Sus obras no se limitan a documentar lo que ocurrió, sino que abren un espacio para imaginar lo que no ocurrió o lo que aún podría ocurrir", escribe Llanza en el texto de sala de la muestra.
El tezontle sigue presente en otras salas de la galería, donde se presentan sus esculturas totem "¡Cuánto río allá arriba!", frase que proviene del poema "El cántaro roto", de Octavio Paz. El apilado de esculturas, entre ellas reproducciones de piezas prehispánicas y del periodo colonial, hace alusión a antiguas formas de recolección de agua.
El tacto, que esta vez se experimenta a través de la planta de los pies, es un elemento recurrente en las obras de Molinos Gordo, como su instalación "Mil Leches", una pieza textil hecha con fieltro de lana cuyo montaje en España daba la oportunidad al público de
sentarse en ella, pero para esta ocasión se presenta en cuatro lienzos, que a distancia parecen pinturas abstractas.
El título de esta serie explica Llanza, proviene de un insulto español que se usa para referirse a las personas de orígenes diversos. Este insulto tiene origen en el sistema de razas que se inventó en España para el mercado ovino en el siglo XVII, con el argumento de crear especies de "sangre pura", aunque científicamente no existen las razas entre las ovejas.
La exposición está abierta hasta este sábado 17 de octubre. La entrada es libre.


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