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Despiden a Farolito, defensor del humor blanco en Monterrey

Despiden a Farolito, defensor del humor blanco en Monterrey
Payaso Farolito - imagen: WEB

Publicación:16-10-2026
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Con su personaje, Ricardo Ruiz Molina construyó una identidad dentro del entretenimiento infantil de Monterrey

Monterrey- El espectáculo infantil de Nuevo León está de luto tras el fallecimiento de Ricardo Ruiz Molina, conocido como el payaso "Farolito", quien a los 66 años dejó una trayectoria dedicada a hacer reír a niñas, niños y familias regiomontanas, con una propuesta basada en el humor blanco y el respeto al público.

La noticia de su muerte se dio a conocer a través de publicaciones en redes sociales de amigos y compañeros del gremio, quienes expresaron sus condolencias y recordaron la convivencia que compartieron con el artista a lo largo de los años.

Uno de los mensajes fue difundido por el equipo de Willy Show, que lamentó la pérdida de su compañero y destacó la oportunidad de haber trabajado con él en distintas ocasiones, incluso durante actividades relacionadas con la temporada de Reyes Magos.

Con su personaje, Ricardo Ruiz Molina construyó una identidad dentro del entretenimiento infantil de Monterrey y su área metropolitana. Sus presentaciones en fiestas, festivales escolares y reuniones familiares le permitieron acercarse a distintas generaciones, que encontraron en sus ocurrencias una alternativa de diversión sin recurrir a las groserías ni al doble sentido.

Más allá del maquillaje y el vestuario característico de un payaso, Farolito defendió una forma de hacer comedia que colocaba a la familia en el centro del espectáculo. Su propuesta consistía en provocar sonrisas mediante situaciones ingeniosas, bromas inocentes y una interacción cercana con el público.

El llamado humor blanco fue uno de los rasgos que distinguieron su trayectoria. El comediante manifestó su preocupación por el avance de contenidos humorísticos basados en expresiones ofensivas y bromas de doble sentido, al considerar que el entretenimiento infantil debía conservar un lenguaje apropiado para todas las edades.

Su postura también representaba una defensa del trabajo de los payasos tradicionales, quienes durante décadas han acompañado celebraciones y actividades comunitarias, convirtiéndose en parte de los recuerdos de la infancia de numerosas familias.

La noticia de su fallecimiento provocó muestras de pesar entre integrantes del ambiente artístico local y personas que conocieron su trabajo. A través de mensajes y publicaciones, compañeros y seguidores compartieron recuerdos y expresiones de agradecimiento por los momentos de alegría que brindó durante su carrera.

Como parte de la despedida, familiares, amigos y colegas se reunieron en las Capillas Churubusco, en Monterrey. El homenaje también contó con la participación de payasos veteranos, quienes rindieron tributo a su compañero mediante una guardia de honor y canciones, en reconocimiento a su trayectoria y amistad.

Hasta los reportes difundidos sobre su fallecimiento, no se había informado públicamente la causa de su muerte.




« Redacción / El Porvenir »