Internacional Medio Oriente
Ataques en Beirut y plan de ocupación elevan tensión

Publicación:01-04-2026
Siete personas murieron en bombardeos israelíes en Beirut, en medio del anuncio de Israel de establecer una zona de seguridad en el sur de Líbano
La tensión entre Israel y Líbano se intensificó tras una serie de ataques en la capital libanesa que dejaron al menos siete muertos y más de 20 heridos, en medio de un conflicto creciente con el grupo chiita Hezbolá y anuncios israelíes sobre una posible ocupación en el sur del país.
El ejército de Israel informó que los bombardeos realizados en Beirut tuvieron como objetivo a un comandante de alto rango y a otro integrante de Hezbolá, organización respaldada por Irán. Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) indicaron que se trató de ataques "precisos" contra objetivos considerados estratégicos.
De acuerdo con las autoridades israelíes, ambos blancos eran responsables de actividades consideradas hostiles contra su territorio, por lo que su eliminación formaba parte de la ofensiva militar en curso contra la estructura del grupo armado.
Por su parte, el Ministerio de Salud libanés detalló que el primer ataque ocurrió en la zona de Jnah, donde se reportaron cinco personas fallecidas y 21 heridas, en lo que describió como un balance preliminar. Equipos de emergencia acudieron al lugar para atender a las víctimas.
Un segundo bombardeo tuvo lugar en Jaldeh, al sur de Beirut, donde un vehículo fue alcanzado, provocando la muerte de dos personas y dejando a tres más lesionadas, lo que elevó el total de víctimas mortales a siete en estos ataques.
Estos hechos se producen en un contexto de creciente escalada, luego de que Israel anunciara que prevé ocupar partes del sur de Líbano una vez que concluya la guerra contra Hezbolá, una decisión que ha generado preocupación tanto a nivel regional como internacional.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, afirmó que las FDI se establecerán en una "zona de seguridad" dentro del territorio libanés, extendiéndose hasta el río Litani, con el objetivo de crear una línea defensiva frente a posibles ataques, especialmente con misiles antitanque.
Además, Katz advirtió que no se permitirá el regreso de más de 600 mil habitantes del sur del Líbano que fueron desplazados por el conflicto, hasta que se garantice la seguridad en el norte de Israel. También planteó la demolición de viviendas en comunidades cercanas a la frontera para eliminar posibles amenazas.
Las autoridades libanesas rechazaron enérgicamente estas declaraciones. El ministro de Defensa, Michel Menassa, aseguró que ya no se trata de simples advertencias, sino de una intención clara de imponer una nueva ocupación, desplazar a cientos de miles de civiles y destruir pueblos enteros en el sur del país.
A nivel internacional, el primer ministro de Canadá, Mark Carney, calificó el despliegue de tropas israelíes como una "invasión ilegal" que vulnera la soberanía de Líbano, mientras que la organización Human Rights Watch expresó su profunda preocupación por posibles violaciones al derecho internacional humanitario en el desarrollo del conflicto.
El enfrentamiento se ha intensificado en el marco de la crisis en Oriente Medio, luego de ataques de Hezbolá contra Israel en respuesta a acciones militares en la región. Desde entonces, más de mil 200 personas han muerto en Líbano, según cifras oficiales, mientras que Israel asegura haber eliminado a cientos de combatientes del grupo, en una escalada que amenaza con expandirse aún más.
« AFP »







