Opinión Editorial
En modo campaña
Publicación:10-02-2026
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Los políticos priorizan su proyección pública sobre el cumplimiento de sus responsabilidades, mientras la ciudadanía queda relegada.
El problema no es que los políticos tengan aspiraciones de trascender en sus carreras. Toda persona tiene derecho a superarse, a alcanzar nuevas metas en su vida. No, no es ese el problema.
Lo que sucede en el ámbito del servicio público es que muchos políticos parecen tener la convicción de que no importa propiamente si cumplen o no con su labor, aquella para la cual fueron electos, sino que parecen creer que construir una imagen por la vía de la publicidad resulta suficiente para impulsar sus aspiraciones.
Solo por poner un ejemplo, la gira que realizó el pasado fin de semana por el estado la presidenta Claudia Sheinbaum fue aprovechada por algunos para promoverse y por otros para denostar a políticos que consideran les estorban en sus aspiraciones.
En los eventos de la gira pudimos observar que en los medios se reflejaron más suposiciones y trascendidos que realidades. Que si la presidenta se mostró fría con el gobernador, que si este se preparó para los abucheos que se pudieran presentar.
También nos enteramos de que la mandataria se portó bien con uno de los alcaldes pero con otro, de su propio partido, fue tal el desapego que le impidió estar en el presídium del evento que se llevó a cabo en el municipio que preside, pero eso sí, lo saludó efusivamente al terminar este y así, una "realidad" tras otra.
Pero, no se habló solamente de los que estuvieron en la gira, también se filtraron trascendidos acerca de quienes no formaron parte de ella, así como de quienes ni siquiera aparecieron por el estado durante el fin de semana.
Todo eso en realidad a los ciudadanos nos debería mostrar que los políticos no necesariamente buscan cumplir con nosotros, sino que su prioridad consiste en alcanzar sus propósitos y que lo demás les resulta más o menos supletorio. En pocas palabras, no les importamos y solo nos ven como posibles votantes a su favor, pero también como personas que nos dejamos llevar por las apariencias.
Como también lo hemos comentado en estas páginas, quizá sea tiempo de que los ciudadanos debamos exigir cambios que nos permitan tener un mejor control con quienes se supone que nos representan y que alcanzan puestos precisamente para actuar en nuestro favor y no para lograr beneficios personales.
Qué bueno que los políticos alcancen metas personales, no estamos en contra de ello, pero tampoco creemos que ellos solamente deban trabajar en su propio beneficio.
Entendemos que la política es una profesión, que quienes la abrazan tienen objetivos particulares, no tenemos problemas con eso, lo que subrayamos es que esos objetivos no pueden estar por encima de los objetivos de los nuevoleoneses en particular y de los ciudadanos en general.
Tenemos que avanzar, buscar que los políticos entiendan que no basta con lograr una imagen determinada, sino que tienen que mostrar que les interesa servirnos.
De otra forma, seguramente continuaremos quejándonos de lo que hacen y de que no trabajen para nosotros.
« Raúl Guajardo Cantú »



