Opinión Columna
La seguridad en el centro de la política
Publicación:03-11-2026
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El tema de la legalidad democrática y la seguridad pública, vuelven a tomar fuerza en la agenda política mundial. No sólo es que el panorama de la guerra se perciba sombrío, hay una aversión a la guerra como mecanismo para solucionar conflictos y satisfacer intereses nacionales.
Tanto en Europa como en Estados Unidos, la comunidad política mide en tiempo real los costos directos en vidas y en dinero, así como, los daños colaterales que sufre la población civil. Simple y sencillamente no hay apoyo social para la guerra.
En este orden de ideas, la seguridad y la legalidad constituyen las principales herramientas para evitar el escalamiento de la violencia. Ambas tareas son esenciales para la consolidación de una estabilidad política que sirva de marco al crecimiento de la actividad económica. Visto así, estos aspectos son una alternativa a las salidas militares.
La demanda para cumplir estas metas se viste de mil maneras, por ejemplo: en los Estados Unidos aparecen como reclamos contra la migración ilegal, el trasiego de drogas, especialmente el fentanilo y el abatimiento de la delincuencia violenta. Otra demanda central es la lucha contra la corrupción, sobre todo frente a sus manifestaciones más faraónicas.
En el continente sudamericano el arribo de las opciones de derecha en Argentina, Colombia y Ecuador se proyecta sobre una demanda en contra de la corrupción y la inseguridad. Pero de todos estos casos, el que es de llamar la atención es el brasileño. Uno de los principales elementos que sirvió para que Lula remontara su candidatura en la segunda vuelta electoral, fue el retomar el tema de la seguridad y la legalidad por parte del centro izquierda. Ninguna opción política en un contexto democrático debe ceder estas banderas a sus rivales. Por cierto, lo mismo sucede con el tema del abatimiento de la pobreza, este no puede ser de la exclusividad de las izquierdas.
En el caso mexicano, existe una guerra sorda entre los diversos grupos políticos tanto al interior como al exterior del partido en el poder.
Las críticas al secretario de Seguridad y los reclamos frente a los operativos en materia de combate a la delincuencia organizada y a la corrupción, tiene el cariz de un embate político. Nadie se opone abiertamente a estos empeños, pero constantemente son minados a partir de rumores y especulaciones sin fundamento. Todo indica que esto va a arreciar en los próximos meses.
La evolución de la política norteamericana a raíz de las elecciones de este martes, también serán interesantes. Sin duda, lo que se ha fortalecido en el debate público es un consenso a partir de fortalecer las fronteras con México. Hay debates respecto a los operativos hacia adentro del territorio americano. Lo anterior, hace que se vaya haciendo una diferencia notable entre el concepto de seguridad fronteriza con el de la migración ilegal. Lo que hoy se cuestiona, son los operativos de ICE cuando se dirigen a personas de larga data en el país y sin que conste que hayan cometido delito alguno, pero nadie está apoyando una política de fronteras abiertas.
El populismo va en declive porque no pudo resolver ni los temas de seguridad ciudadana, ni aquéllos relativos a la superación de la pobreza. Recuperar la solución de estos problemas debe cobijarse en el contexto de la unidad nacional. Las divisiones a este respecto, tarde que temprano son repudiadas por el electorado.
El arribo de la inteligencia artificial abre la puerta a que los consensos políticos necesarios adopten soluciones tecnológicas que sirvan para derrotar a la improvisación, a la arbitrariedad y a la simulación. El fracaso y la mezquindad de la política hoy pueden ser superados por plataformas tecnológicas políticamente neutras. La sinceridad de los políticos tendrá que ser contrastada con los presupuestos que apliquen a estos fines.
La inteligencia artificial ofrece soluciones inteligentes y operables. Frente a tales escenarios la voluntad política será medida. Todo indica que en los próximos años el que quiera puede.
« Fernando Gómez Mont »



