Opinión Columna
Resiliencia, pero siguen los riesgos
Publicación:20-10-2026
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La economía mundial no se ha detenido, a pesar de las tensiones geopolíticas, la inflación energética y la incertidumbre asociada al paso acelerado que lleva la inteligencia artificial.
Empero como los riesgos siguen latentes, uno muy importante siendo el alto endeudamiento de las naciones, el avance ha sido lento. México afectado por estos factores; así como otros de índole estructural, no ha sido ajeno a esta realidad.
En este contexto, sin embargo, es importante destacar que las últimas semanas diversos organismos multilaterales han presentado sus informes, donde han ajustado al alza sus pronósticos de crecimiento económico en México para 2027.
El que hizo un mayor ajuste fue la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), cuyo pronóstico de aumento del Producto Interno Bruto (PIB) pasó de 0.8% a 1.5%. En tanto el Banco Mundial y el Fondo Monetario, lo hicieron moderadamente de 1.3% a 1.4% y de 1.2% a 1.5%, respectivamente.
Hay que destacar dos aspectos relevantes: la actividad industrial se ha acelerado en los últimos meses, donde destacan: la minería, servicios aeroespaciales y componentes electrónicos.
En agosto el sector secundario observó su mayor crecimiento desde 2023 animado, principalmente, por la recuperación de la manufactura y el mayor dinamismo de la construcción.
Por otro lado, las exportaciones siguieron mostrando dinamismo. Tan solo en ocho meses, el país rompió récord y exportó 419 mil millones de dólares a Estados Unidos.
Aunado a estos factores, se suma la estabilización de la inflación, situándose en el rango objetivo de la autoridad monetaria.
Con una recuperación industrial, un sector exportador sólido y una inflación contenida, en gran medida, por los subsidios a los combustibles, la marcha de la economía mejoró. En el segundo trimestre el Producto Interno Bruto (PIB) creció 2.1% a tasa anual y por ello las perspectivas para este año mejoraron.
Sin embargo, las debilidades y riesgos siguen latentes. A pesar de mejores cifras no se puede hablar de una mejoría industrial generalizada.
En tanto, en las negociaciones del T-MEC se sigue buscando mantener el trato preferencial arancelario frente a los competidores, luego de que Estados Unidos decidiera no extenderlo por 16 años más, hasta 2042, optando por un proceso de revisiones anuales. Lo que inyectará cierta dosis de incertidumbre para las inversiones de largo plazo.
Una mayor depreciación cambiaria, ante una menor diferencial de tasas de interés en relación a EE.UU., será un mecanismo de transmisión inflacionaria.
La estimación del cierre del tipo de cambio en este año, se ha modificado de 18 pesos por dólar a 19.
El posible recorte a la tasa de referencia en México y la sucesiva elevación por parte de la Reserva Federal de su tasa, harán menos atractivo el "carry trade". Este estrechamiento del rendimiento seguirá restando atractivo al peso.
Por lo que los organismos multilaterales recomiendan tener cautela con las perspectivas para el año que entra, aunado a que los resultados de las elecciones intermedias en Estados Unidos podrían generar aún mayor incertidumbre.
« Laura Iturbide Galindo »



