Opinión Editorial


Sheinbaum, los anti 4T, la ONU y Trump


Publicación:25-09-2026
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México necesita reinventar su diplomacia y asumir una posición más presente a nivel global

Claudia Sheinbaum no estará presente en la Asamblea General de la ONU por segundo año consecutivo. A algunos, la decisión de la Presidenta les sorprende y hay a quienes les indigna. Pero la Presidenta tiene razón. México es una potencia media y debería tener una voz importante en estos foros, pero históricamente no la ha tenido porque, a diferencia de otras potencias medias como Brasil o Turquía, México tiene una interdependencia muy profunda con los Estados Unidos. México tiene una estrategia para lidiar con Trump y la presencia de Sheinbaum en la ONU hubiera sido contraproducente.

El discurso de Donald Trump ante la ONU era predecible. Ante ello el gobierno mexicano ha decidido optar por la mesura. La Presidenta entiende que los mensajes de Trump están dirigidos a su base política y por eso la Presidenta responde, pero responde desde su propia trinchera interna dirigiendo su mensaje a su base social y no a Trump. Hace unos días, el "New York Times" recalcó lo exitosa que ha sido la estrategia de Sheinbaum y cómo gracias a ello México se ha convertido en el aliado más insospechado de Trump. El artículo del "New York Times" resalta como Trump ha mantenido siempre una deferencia hacia la Presidenta de México alabando su elegancia y su voz.

En el marco de lo sucedido en la ONU, el historiador mexicano Enrique Krauze tomó un fragmento de un discurso de Roberto Velasco y señaló en Twitter que era "el momento más bajo de la diplomacia mexicana, en 200 años." Le tengo mucho respeto a Krauze, pero como a muchos otros pensadores que respeto, las emociones anti 4T les han entorpecido su capacidad de medir la realidad. En la diplomacia la forma es muy importante. 1) Aún no era el turno de México de hablar a la Asamblea. 2) La diplomacia no ocurre toda en un mismo sitio, y el hecho de que nos critiquen en uno no significa que debes responder en otro foro. 3) La Presidenta le contestó desde su mañanera, de una forma mucho más estratégica para los intereses del país.

Por eso decir que no contestar las provocaciones de Trump en un foro paralelo es "el momento más bajo de la diplomacia mexicana en 200 años" carece de cualquier contexto histórico. ¿Y qué hay del tratado Guadalupe-Hidalgo? o ¿de la invitación de Videgaray a Trump candidato?; ¿y el "comes y te vas"? ¿o la inútil disputa con España por un perdón anacrónico? Muchos analistas que son anti 4T se cuelgan de frases como "nunca antes" o "la peor de la historia" para interpretar las acciones de la presidenta Sheinbaum. El problema es que en la mayoría de los casos lo que dicen no es cierto y únicamente abona a construirse un relato paralelo de la realidad en donde todo lo que hace esta administración es lo peor. Es exactamente el mismo error que cometen los porristas de la 4T que creen que todo lo que hace este gobierno es "lo mejor de la historia", cuando evidentemente tampoco lo es.

El problema de los enojados con la 4T es que replican exactamente los mismos vicios retóricos que sus "adversarios" sólo que para el otro polo. En esta época lo verdaderamente radical no es estar en los polos emocionales del discurso, sino buscar entender la realidad con sus matices, reconocer lo positivo y señalar lo negativo. En el contexto de la Asamblea de la ONU lo que verdaderamente es importante discutir son dos cosas. 1) Cómo hacemos para ser menos dependientes de EUA. 2) Cómo hacemos para que México participe de este nuevo orden mundial con verdadera influencia y sin afectar sus intereses

Es cierto que México debe tener una posición más relevante en el mundo y que la Presidenta debe estar presente en ello. Pero esta posición no nace de una nostalgia por la diplomacia mexicana del siglo XX, sino al contrario, por tener la audacia de dejar de pensar como país chico e insertarse en las dinámicas globales. Para eso la amable neutralidad de la Doctrina Estrada ya no sirve. México necesita reinventar su diplomacia y asumir una posición más presente a nivel global. Pero para ello, primero tiene que encontrar mecanismos para depender menos de Estados Unidos, y para eso irónicamente, tiene que lograr sortear la relación con Trump. En eso, hasta el momento la Presidenta va bien.




« Emilio Lezama »