Opinión Columna


Una jornada con Cuauhtémoc Cárdenas


Publicación:29-10-2026
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Mis condolencias a su familia y amigos.   

    Escuché la noticia del fallecimiento de Cuauhtémoc Cárdenas, cuando meditaba sobre el tema que abordaría en mi colaboración en estas páginas. Iba a escribir sobre la demolición cuatroteísta del INE, ejecutada perversamente por los padrinos que encumbraron a la señora Taddei y a su corte de bandidos.  

La noticia sobre el deceso de un respetado símbolo de la izquierda mexicana, me recordaron los acontecimientos del 6 de julio de 1988, en los que por azares del destino tuve la oportunidad de encontrarme con él. 

La lucha democrática pluralista que hizo posible la construcción del INE tiene una imagen icónica que la representa: es la fotografía de tres candidatos a la Presidencia de la República: Rosario Ibarra (PRT); Cuauhtémoc Cárdenas (PPS-PARM-PMT); Manuel Clouthier (PAN); frente a las rejas del palacio de Bucareli, sede la Secretaría de Gobernación, en donde sesionaba la Comisión Federal Electoral, exigiendo el respeto al voto la noche misma de los comicios.  

¿Cómo fue que tres candidatos opositores al régimen priista, de ideologías disímbolas, llegaran juntos a la fortaleza de la "dictadura perfecta" con una sola voz y una misma demanda? Tuve la suerte de estar entre actores que intervinieron en ese histórico punto de inflexión en el devenir político de México.  

En la campaña presidencial 1988, Manuel Clouthier me invitó a ser parte de su equipo. En las vísperas de la cita en las urnas, hubo acontecimientos alarmantes –entre otros, el asesinato de dos miembros muy importantes del equipo de Cárdenas– que anunciaban comicios no sólo competidos sino violentos.  

Los focos rojos estaban encendidos, se intensificaron contactos entre los diversos campamentos partidistas opositores y del oficialismo. Quedaron abiertos canales de comunicación para defender el voto libre de los ciudadanos.  

Por la mañana de ese 6 de julio, en la sede nacional del PAN entonces ubicada en la calle de Ángel Urraza de la Colonia del Valle, en seguimiento a las conversaciones previas entre los equipos de los candidatos, Clouthier me instruyó para que me encontrara con la señora Ibarra y con Cárdenas, a fin de intercambiar información -sin interferencias telefónicas- sobre el inicio de la jornada y, en su caso, definir pasos a seguir. 

Un poco antes del mediodía Cárdenas me recibió en su domicilio de Las Lomas. Le di cuenta de la primera información con la contábamos a esas horas en el cuartel blanquiazul, él estaba a la espera de los reportes de su equipo. Se ratificó el compromiso de mantener abiertas las líneas de comunicación a lo largo del día.   

Lo mismo ocurrió con doña Rosario. Me entrevisté en su casa, si mal no recuerdo ubicada en la calle Monterrey, casi equina con el Viaducto, la misma información mutua y disposición de estar comunicados en alerta.  

Para la tarde los informes sobre incidentes, atropellos e irregularidades en las casillas eran abundantes. Al comenzar la noche, cuando llegó la noticia de que se había "caído el sistema" de conteo de los votos, se convocó a una reunión para elaborar un posicionamiento conjunto de las tres fuerzas.  

En el departamento de Luis Álvarez, presidente del PAN; Porfirio Muñoz Ledo, Carlos Castillo Peraza con varios más, se redactó el documento que los tres candidatos llevaron al bunker del viejo régimen. En histórica convergencia, los demócratas encaramos juntos al decadente autoritarismo que ese día comenzó morir y el morenismo resucitó.  





« Luis Felipe Bravo Mena »