Cultural Singularidades
Cuestiona "Maternar" labores de cuidado desde la danza contemporánea

Publicación:19-05-2026
TEMA: #Danza
"Maternar" es una propuesta de danza contemporánea bajo la dirección artística y coreografía de Daniela Urías.
El Teatro del Centro de las Artes de CONARTE se convirtió en el escenario de una vibrante sacudida estética y social con la presentación de "Maternar", una propuesta de danza contemporánea bajo la dirección artística y coreografía de Daniela Urías.
Más allá de ser una pieza escénica, la obra se erige como un ensayo corporal urgente sobre las luces y sombras de las labores de cuidado, históricamente delegadas a las mujeres en el contexto mexicano.
Esta producción formó parte de una gira nacional gracias al estímulo fiscal EFIARTES.
Con un elenco integrado exclusivamente por bailarinas, la producción desafía el paradigma patriarcal que transforma el afecto en una obligación solitaria, abriendo una grieta para formular una pregunta colectiva: ¿Quién cuida a quienes cuidan? La pieza ya ha dejado huella en escenarios destacados, siendo semifinalista del Premio Nacional de Danza INBAL-UAM tras su estreno en 2023, y participando posteriormente en el festival Un Desierto para la Danza en Hermosillo (2024) y en Danza UNAM en la Sala Miguel Covarrubias de la Ciudad de México (2025).
Entre la literatura, la no-maternidad y el "acuerpar"
El origen de "Maternar" no nació de una certeza, sino de una honesta interrogante personal. A sus 31 años, al iniciar el proceso creativo, Urías se enfrentó al reto de abordar el concepto desde la no-maternidad biológica.
La coreógrafa compartió que se apoyó mucho en la literatura para entender que el cuidado se ejerce desde muchos lugares. Explicó que es algo que las mujeres tienen asumido desde niñas como un destino, dirigiéndose hacia la casa, la familia y los enfermos. Se asume desde el afecto, pero se carga de forma directa y sin cuestionamiento, siendo ahí donde la obra abre la pregunta sobre el cansancio y la corresponsabilidad.
Este proceso de investigación mutó en un laboratorio horizontal donde las intérpretes desarrollaron sus propias historias, transformando el montaje en un espacio de diálogo. Es aquí donde la pieza se alinea de forma orgánica con el concepto feminista de "acuerpar": poner el cuerpo, el tiempo y la energía para resguardar la vida, convirtiendo el escenario en un acto de resistencia frente a un sistema que precariza y desatiende lo vital.
Estructura coreográfica y metáforas del resguardo
Traducir la densidad psicológica del agotamiento y la ternura a un lenguaje coreográfico implicó modelar el espacio como si fuera una escultura viva o una fotografía en movimiento. De ahí que la propuesta transite por pasajes de alta complejidad física e imágenes profundamente metafóricas.
Dividida por segmentos, la pieza aborda distintas facetas a través de conceptos clave:
* La telaraña: Una metáfora visual que refiere al resguardo y al sostén.
* El acto de tejer: Una analogía directa de las redes de apoyo.
* La Carga de la Casita: Segmento que hace referencia a la anulación de la identidad para proveer.
* El Movimiento del Agua: Energía cíclica y colectiva ligada a lo femenino.
Hacia el final, la pieza evoluciona hacia una atmósfera sensorial inspirada en los ciclos de la naturaleza y el agua, guiada por una fuerza de tracción asociada a la energía lunar. Esta fuerza conecta a los cuerpos y los traslada juntos, evocando el origen primitivo de las comunidades nómadas donde sostener la vida era una tarea compartida de supervivencia.
Un salto cuántico hacia la comunidad
Para Urías, presentarse en Monterrey implicó dialogar con una sociedad de estructuras e ideas fuertemente arraigadas. Sin embargo, "Maternar" busca precisamente desdibujar la línea entre el espectador que observa desde fuera y quien vive la experiencia desde dentro.
La composición de esta obra detonó en su creadora un proceso de transformación profunda, el cual calificó como un salto cuántico. La experiencia la llevó a observar los privilegios de algunas personas y las condiciones precarias de otras.
Finalmente, la coreógrafa indicó que hoy se aproxima a la idea de la maternidad —la cual está en sus planes personales— de una forma mucho más amorosa, entendiendo que no es algo que deba depender de una sola persona. Concluyó que dejar el cuidado en manos de una sola mujer es desolador, mientras que entender la vida como algo colectivo genera comunidad.
« El Porvenir / César López »







