Cultural Singularidades
El regreso a casa

Publicación:11-08-2026
TEMA: #La Odisea
Más de cinco o seis años de no ir a un cine. Ayer fuimos temprano a ver "La Odisea", película moderna, con actores de este tiempo, y un director, guionista y productor de gran prestigio. No hablaré de la película, sino de su tema y el significado que para mí ha tenido en mi vida académica y como profesora universitaria, en mis primeros años.
Cuando vi Troya con Brad Pitt, pensé y lo dije (me lo publicaron), en son de broma: ¿Habrá sido mi alumno en la preparatoria, el director, productor y responsable de la edición? (¡claro que no!). Porque tal cual es su narrativa, era la mía en clase, para mis alumnos... A quienes yo les contaba la Ilíada, la Odisea y la Eneida, y a ellos les encargaba leer algunas tragedias de Edipo y comedias de Aristófanes. Pero, también me expresé diciendo que sería bueno hicieran una película totalmente sobre La Ilíada. Ya la produjeron, y muy buena... Muy clara y explícita.
La guerra, los dioses y sus castigos contra Odiseo o Ulises, por haber sido el creador de la estratagema del caballo de Troya: acción un tanto baja y traidora con la que logran entrar a Troya y vencer a los troyanos. Motivo que desató la ira de Zeus contra Ulises u Odiseo y lo castiga impidiéndole que regrese a Ítaca hasta en veinte años después de terminada la guerra.
Los hombres han estado en guerras desde que alguien dijo: "esto es mío", e impidió que nadie más lo tuviera. La ambición por poseer, al parecer es el móvil constante en la guerra, tanto como el deseo de mostrarse más fuerte que el resto de los hombres.
Será posible que nunca terminen las guerras, pienso que sí, así será hoy, mañana y siempre. Pero, al menos en la antigüedad, existen castigos divinos contra quienes no pelean en buena lid, sino que se valen de artificios y engaños para derrotar al contrincante. Los dioses se vuelven árbitros y jueces en el terreno de las diferencias y luchas. Eso debería ser algo que obligue a los seres humanos a detenerse y recapacitar sobre si vale la pena pagar el castigo impuesto por faltar a las leyes de los dioses y de los hombres, o no: muchos prefieren violar reglas que detenerse ante la posibilidad de ganarle al otro u otros.
El poder, tener dominio sobre los demás; o poseer mucho dinero, bienes o cualquier cosa que los haga parecer más fuertes que los demás, son tentaciones infalibles para quienes crecieron sin principios y sin límites en sus conductas... O, sus "necesidades" los transformaron en gente sin escrúpulos ni frenos. El desarrollo y educación de las personas es clave en la formación de una sociedad sana y progresista.
No obstante, el papel de los medios, la publicidad y el mayor infiltrado en la vida de cualquiera (Internet y sus redes), hacen que solo educación y una buena formación desde la infancia, no baste. Mas, si al menos eso tuvieran todos los niños del país, "otro gallo nos cantara". Los padres deben estar siempre -toda su vida- al pendiente de lo que los hijos consumen fuera de casa. Y, por "consumen" me refiero a las cosas que van adquiriendo de los amigos y de las posibilidades que tengan.
Christopher Nolan no es talentoso, solo porque sea inteligente, sino por todo lo que tuvo a su alcance desde niño, o le proporcionaron sus padres y la vida con sus altibajos y circunstancias particulares. Tanto como por su determinación de ser y hacer lo que más amaba. No puedo dejar de decir que la película es muy buena, recomendable: ¡véanla!
¿Por qué nunca se terminarán las guerras? Porque la humanidad es plural y los hombres son ambiciosos. Hay quienes piensan que la ambición es necesaria para el desarrollo y crecimiento de las sociedades, y del mundo. ¡Claro! Pero, recordemos que el término "ambición" es ambiguo y tiene no dos, sino me atrevo a afirmar que son varias, las acepciones en que puede hallársele o ser usado el término "ambición", y van: de más simples a más complejas.
Para algunos, puede significar: alcanzar una meta, lograr o realizar una propuesta o un objetivo en la vida personal de cada uno. Habrá quienes solo ambicionan tener una vida sana, sencilla y con momentos de felicidad dentro de las adversidades o momentos muy difíciles y hasta tan desagradables, que rogamos porque nunca más los vivamos.
"Volver a casa", esa sola idea, puede representar la mayor ambición de alguien que ha estado alejado de ella, no por propia voluntad, sino por enfermedad, una de esas que no se reconocen fácilmente como tal. ¡Bienvenido y enhorabuena! Mi felicidad -en este momento- son mis hijos, y la felicidad que entre ambos puedan abrazar. Esta es también una ambición.
« Olga de León »




