Cultural Singularidades
Invitan al taller "El Arte de Agradecer"

Publicación:31-03-2026
El recorrido taller está dirigido a personas mayores de 10 años y es gratuito para las personas que pagan su acceso a los museos
El taller "El Arte de Agradecer" que realizará el Museo de Historia Mexicana abordará el análisis de pequeñas pinturas que parecen susurrar secretos y que no fueron hechas por artistas de academia, sino por personas comunes que un día sintieron miedo, esperanza o alivio, y que decidieron dejar constancia de su gratitud en los exvotos.
Dicho taller será realizado los días 2, 3, 9 y 10 de abril.
Esta Semana Santa y Pascua, el museo te invita a conocer sobre estos agradecimientos gráficos y a crear el tuyo, el taller iniciará con un recorrido para conocer y contextualizar los exvotos, y continuará con un espacio de pintura donde cada participante plasmará su testimonio de gratitud.
El recorrido taller está dirigido a personas mayores de 10 años y es gratuito para las personas que pagan su acceso a los museos, se ofrecerán dos sesiones a las 12:00 y 15:00 horas, el cupo es limitado.
Históricamente, cada exvoto guarda un instante detenido en el tiempo: un favor recibido, una promesa cumplida, una historia que merecía ser contada. También son conocidos como milagritos.
A través de estas ofrendas pictóricas, las personas expresan agradecimiento por experiencias significativas. En ellos quedan plasmados los miedos, las creencias y los acontecimientos cotidianos que marcaron una vida. Más que objetos devocionales, son relatos visuales cargados de emoción.
A lo largo del tiempo, los exvotos se han convertido en una de las manifestaciones más representativas del arte popular y de la religiosidad popular en México. Funcionan como documentos históricos y sociales, pues permiten comprender enfermedades, accidentes, migraciones y sucesos relevantes desde la mirada de la gente. En su sencillez habita su fuerza: la honestidad del mensaje y la claridad del recuerdo.
Tradicionalmente elaborados sobre láminas de metal, madera o tela, estos pequeños cuadros prescinden de técnicas formales, pero nunca de sinceridad. Su valor simbólico los ha llevado a ocupar un lugar en iglesias, capillas, santuarios y museos.
Hoy forman parte de la colección permanente del museo, donde dialogan con quienes se detienen a mirarlos.
« El Porvenir / César López »




