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La Voz del Papa

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Publicación:22-08-2026
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¿Y si el dinero destinado a la guerra se usara para combatir la pobreza? León XIV responde

El Papa León XIV hizo un llamado para transformar los instrumentos de destrucción en herramientas al servicio de la vida y vinculó de manera directa la construcción de la paz con el cuidado de la creación.

En su mensaje para la XI Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación 2026, que se celebrará el 1 de septiembre, el Pontífice propone como lema las palabras del profeta Isaías: "Con sus espadas forjarán arados y podaderas con sus lanzas" (Is 2,4).

En el documento, fechado el 15 de agosto, el Santo Padre señala que las múltiples crisis que enfrenta actualmente la humanidad y el deterioro del equilibrio de la creación "no están disociados", sino que constituyen una misma llamada a la sanación y a la paz de un mundo herido.

El mensaje de León XIV parte de una convicción fundamental de la fe cristiana: Jesucristo vino para que la humanidad tenga vida "y la tenga en abundancia" (cf. Jn 10,10). Por ello, afirma, contemplar y proteger la vida y la tierra que la sustenta son también formas concretas de alabar a Dios Creador.

"El profeta Isaías habló de una época en la que las naciones «con sus espadas forjarán arados» (Is 2,4), transformando lo que destruye la vida en aquello que la sostiene. Pero hoy, frecuentemente somos testigos de lo contrario, mientras los esfuerzos se siguen centrando en la violencia y la guerra", señala el Papa.

La guerra también destruye la creación

Uno de los ejes centrales del mensaje es la relación entre los conflictos armados y la crisis ambiental, ya que la guerra, advierte el Pontífice, no termina cuando cesan los combates, pues las heridas que ocasiona pueden extenderse durante generaciones.

El Obispo de Roma subraya que además de cobrar vidas, destruir familias y obligar a millones de personas a abandonar sus hogares, los conflictos armados provocan una destrucción social y ecológica duradera.

León XIV explica que la guerra y la degradación ambiental generan a menudo "círculos viciosos que destruyen ecosistemas, contaminan recursos esenciales, como el aire y el agua, y merman la seguridad de los alimentos. Esto genera pobreza, desigualdad y nuevos conflictos sociales que pueden contribuir al resurgimiento de conflictos futuros".

De esta manera, el Papa presenta el cuidado de la creación no como un asunto separado de la paz, sino como una dimensión inseparable de ella.

El Papa León XIV pide una conversión del corazón

El Santo Padre asevera que las soluciones a estas problemáticas no pueden limitarse a modificar estructuras políticas, económicas o sociales, sino que hace falta también una conversión personal y colectiva.

"La guerra, arraigada en deseos distorsionados y en el mal uso de la libertad y el poder humanos", escribe, constituye un "antitestimonio del Evangelio de la paz". Y añade que tanto la violencia como la injusticia y el daño ecológico son expresiones de una división más profunda que afecta al corazón humano.

El Papa retoma así una idea de la Constitución Pastoral Gaudium et spes, según la cual las crisis que vive la humanidad tienen relación con una profunda división interior de la persona, lo que representa "un fracaso más profundo cuando se trata de vivir a imagen y semejanza de Dios, de respetar la vida y de cuidar la tierra que se nos ha confiado. No es sólo un fracaso político, sino también moral y espiritual".

En este sentido, León XIV advierte sobre algunos de los factores que alimentan tanto la violencia como la explotación de la creación: la pérdida del sentido de los límites, el deseo de dominación, la búsqueda del beneficio inmediato y la incapacidad de reconocer la dignidad que Dios ha dado a cada persona.

De la misma manera, cita también al Papa Benedicto XVI, quien durante la homilía de inicio de su ministerio petrino afirmó que los "desiertos exteriores" se multiplican porque se han extendido los "desiertos interiores".

Para León XIV, esta afirmación ayuda a comprender que la devastación del entorno también revela una crisis interior del ser humano: "Para construir una sociedad pacífica, debemos entonces no sólo reformar estructuras, sino renovar nuestros corazones".

"Forjar arados" es una tarea para todos

El lema elegido para esta Jornada Mundial de Oración no se refiere únicamente a las decisiones de los gobiernos, sino que constituye, según el Papa, una llamada dirigida a cada persona. "Con sus espadas forjarán arados" significa, en su interpretación, transformar aquello que causa heridas y muerte en instrumentos capaces de generar vida.

Pero esta transformación, advierte, no puede quedarse en un cambio externo. Requiere la cooperación con la gracia de Dios y una conversión que permita reordenar los deseos, sanar las heridas y crecer en la virtud.

El Pontífice plantea así que la paz comienza en el interior de la persona y posteriormente se proyecta hacia las relaciones humanas, las comunidades y el conjunto de la creación

 

 



« Jorge Reyes »