Cultural Exposiciones
Llega a MARCO La Petite Mort de Gabriel de la Mora

Publicación:29-05-2026
TEMA: #Museo Marco
La muestra reúne materiales que podrían considerarse de desecho, como cáscaras de huevo, trozos de esfera navideña, cabello humano o alas de mariposa
El Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey presenta la exposición Gabriel de la Mora: La Petite Mort, una revisión de la producción de las últimas dos décadas de la trayectoria del artista.
A través de una selección que abarca cerca de 90 obras creadas en distintos soportes y técnicas, la muestra reúne materiales que inicialmente podrían considerarse de desecho, como cáscaras de huevo, trozos de esfera navideña, cabello humano o alas de mariposa.
En su estudio, Gabriel de la Mora (Ciudad de México, 1968) coloca los materiales recolectados sobre una superficie, lo que da como resultado imágenes casi minimalistas. Su técnica es tan minuciosa y obsesiva que, al mismo tiempo, requiere un alto nivel de paciencia. Ese proceso es lo que caracteriza casi toda la producción del artista, pues, de manera recurrente, recolecta elementos obsoletos para transformarlos en objetos visualmente cautivadores.
La curaduría de la muestra está a cargo del investigador de arte Tobias Ostrander (Boston, EUA, 1970), curador adjunto de Arte Latinoamericano Estrellita B. Brodsky en la Tate Modern de Londres desde junio de 2021.
A nivel discursivo, la exposición analiza la presencia recurrente del deseo y el erotismo en la práctica de De la Mora, abordando tanto la tensión superficial de las obras como los impulsos creativos inconscientes que las rigen. El título, traducido al español como "la muerte pequeña", es una expresión francesa utilizada para referirse al orgasmo.
Organizada junto con el Museo Jumex, la exposición es un esfuerzo de MARCO por analizar la producción y trayectoria de artistas mexicanos destacados en la escena internacional, así como por establecer alianzas que permitan intercambiar la producción de muestras entre Monterrey y otras instituciones.
MARCO es financiado con el apoyo del Gobierno del Estado de Nuevo León, a través de la Secretaría de Cultura estatal. El museo agradece la participación de sus benefactores: Arca Continental, Cemex, Cydsa, Femsa, Frisa, Xignux y Alberto Fernández G., además de Arte Expuesto y VivaAerobus.
La muestra ahonda en dos intereses centrales de la producción del artista: por un lado, la pérdida y la muerte, simbólica o física, que se manifiestan a través de sus materiales; por otro, el placer erótico-sexual. Las obras se organizan en seis secciones temáticas: Cuerpos, Borradura, Calor, El filo del deseo, Tacto y El placer del espectador.
La primera sección, Cuerpos, reúne obras en las que se exploran cuerpos humanos y presencias físicas. La obra Memoria I, 24.10.07 (2007) consta de diecisiete reproducciones en resina de cráneos humanos que representan a miembros vivos de su familia, así como a su padre y su hermana fallecidos.
También se presentan algunos de sus dibujos realizados con cabello humano, una técnica que ha trabajado desde 2004 para cuestionar los límites del dibujo, la escultura y el retrato. Entre ellos destaca 1951-G.M-25-1993 (2007), un retrato de su padre.
En Borradura se muestran obras que forman parte de un proceso recurrente en la producción del artista: la alteración del estado original de un material o imagen, ya sea por el desgaste propio del contexto donde se encontraba o por una acción realizada por el artista. Además de objetos como carteles callejeros o tejados desgastados recontextualizados por De la Mora, este apartado incluye la obra Página 42 / 25 de agosto de 2009 / 6,6 gramos (2009), una intervención sobre páginas de revistas cuyas imágenes explícitas han sido borradas por el artista.
El fuego es un elemento que De la Mora ha utilizado tanto a nivel técnico como metafórico, como se observa en la sección Calor. La obra Introduction (2003-2009) consta de seis páginas de la tesis de maestría del artista que fueron quemadas. Las páginas carbonizadas se transformaron en delicadas esculturas cuyas formas líricas negras fueron creadas por los movimientos fortuitos de las llamas y el aire.
La sección El filo del deseo ahonda en conceptos relacionados con los bordes, los límites, las superficies y las profundidades, elementos que el artista ha explorado tanto en sus procesos técnicos como en las acciones que implican sus procedimientos. Por ejemplo, para la obra 3,936 capas de pintura 1A - 1B (2011), De la Mora creó un objeto compuesto por casi cuatro mil capas de pintura acrílica. La figura plana fue rebanada en forma de cuadrado, revelando los colores de las distintas capas.
En Tacto se profundiza en el contacto físico. La obra 1,152 - I / Pi. (2014) explora el rastro y la memoria a través de más de mil suelas de zapatos de cuero usadas, las cuales muestran diversos patrones de desgaste generados por el movimiento cotidiano.
En El placer del espectador destaca la importancia del público frente a la obra, haciendo referencia directa al influyente ensayo de Roland Barthes publicado en 1973 y titulado El placer del lector. Las obras reunidas en esta sección invitan a la participación y la interacción.
Los ejemplos a gran escala de la producción reciente del artista son monocromos texturizados que incorporan miles de fragmentos de cáscaras de huevo. Entre ellos se encuentran piezas elaboradas con cáscaras de color verde azulado pálido o blanco puro, como 467,685 (2020). Estas obras atraen al espectador por sus superficies aparentemente milagrosas, provocando preguntas sobre su proceso de creación y el tiempo requerido para producirlas.
La exposición invita al público no solo a conocer de cerca la propuesta de Gabriel de la Mora, uno de los artistas mexicanos más relevantes de la actualidad, sino también a reflexionar sobre la belleza de lo cotidiano, desde una capa de pintura hasta una cáscara de huevo, y sobre cómo estos elementos pueden conducir a reflexiones profundas acerca de la pérdida y lo efímero de la existencia humana.
« El Porvenir / César López »




