Cultural Singularidades
Los sueños olvidados

Publicación:22-08-2026
TEMA: #Los sueños olvidados
En alguna parte, algún lugar, que tampoco recuerdo cuál fue o dónde está, se quedaron los sueños que, por alguna razón desconocida, olvidé sin habérmelo propuesto. Pero, me quedó la impresión de que podría recuperarlos, si me lo proponía. Desafortunadamente para mí, hoy no sé cuáles eran esos sueños que entonces los creía maravillosos, de haberlos vuelto realidad.
Quizá no eran realmente importantes, si no, ¿por qué olvidarlos? Nada debería ser más importante que la realidad que se esté viviendo, es decir, el presente siempre será de lo que deberemos ocuparnos y preocuparnos por vivirlo plenamente. Los sueños olvidados, mejor será que se queden allí, en el olvido; otros vendrán que pueden ser mejores que los que perdimos en el pasado. Esta es una solución práctica y "ad hoc", cuando no vale la pena seguir insistiendo en lo mismo, y fastidiando a nuestros lectores.
Si habéis leído con atención los párrafos precedentes, seguramente os has dado cuenta del juego de la contradicción que intencionalmente manejé: ¡me encanta ser o parecer contradictoria en mis textos! Es una figura retórica estupenda para invitar a pensar y reflexionar. Lo mismo es útil para argumentar o simular una argumentación.
Y, a pesar de todo lo que hasta aquí se ha dicho, los sueños olvidados sí existen. Y cualquier persona ha tenido al menos un sueño que se quedó en su pasado, por diversas razones o motivos, él o ella: sabe que eso representa lo que no pudo realizar, lo que se le quedó rezagado, o lo perdió. El carácter y tipo de sueños que cada uno tenemos depende de la cultura, los conocimientos y nivel de estudios que hayamos alcanzado, así como de la educación recibida en la infancia y también, un poco, influyen las amistades y relaciones que hayamos mantenido durante la adolescencia y la juventud.
Los sueños del pasado han perdido todo su valor en la actualidad, para mí. Los hechos y situaciones por las que ahora sufro son mucho más importantes, requieren de toda mi atención. Cuántas personas estarán sufriendo o simplemente viviendo similares preocupaciones, de esas que nos quitan el sueño y nos hacen comer de más, o no comer: ¡muchas, seguramente!
Creo que me volveré a contradecir y he de encontrar algún sueño olvidado que sea suficientemente importante aún después de tantos años, como para mencionarlo... Desconozco qué me mueve hacia la perfección y los más altos valores humanos, cuando sé -de antemano- que la perfección no existe, y para lograr los más altos valores o principios tendría que ser un santo (o, santa), lo cual obviamente no soy; todo eso solo es un sueño. Y, ¡ese fue mi sueño olvidado! Ser mejor que cualquiera, sin que nadie lo sepa. Solo serlo para ayudar a los demás, comenzando por mi familia y mis más entrañables amistades.
¡Hey!, pero eso es, además de una barbaridad, una muestra absoluta de vanidad y orgullo: ¿será eso lo que en realidad soy? No, por favor no. Sin embargo, en efecto mi sueño olvidado por muchos años, era ser una especie de hada madrina o ángel disfrazado de común mortal. Que nadie estuviera enterado de mi verdadera vocación y esencia; no obstante, teniéndola, fuera yo por el mundo resolviendo los problemas de otros, o enseñándoles a resolverlos.
Con cuántas contradicciones nos encontramos en el camino de nuestro destino en la vida: "Ser o no ser, he ahí el dilema".
En este preciso momento, me encuentro agobiada y muy preocupada, por algo que no depende de mí solamente. Y, sin embargo, no hay mucho que yo pueda hacer... no todavía. Debo ser cauta y seguir observando el entorno. Hasta que todas las variables coincidan en el enfoque correcto. Entonces, tendré que ser decidida y actuar en consecuencia del bien del otro (otros) y el mío propio. Con todo mi corazón, ruego porque ese momento no llegue... que todo se resuelva de manera natural y adecuadamente.
Recuerdo con total claridad que de niña rogaba porque la paz privara en casa; que mis hermanos se llevaran muy bien, coincidieran o no en opiniones, y que nuestros padres jamás dejaran de amarse y respetarse...
Después de más de setenta años, veo con alegría y felicidad que todos seguimos en este mundo y que desde donde cada uno nos encontramos, estamos al pendiente de los otros. Si el Cielo y el Más Allá existen, nuestros padres ven con amor y alegría que seguimos sus consejos, y que todos pudimos lograr una educación por encima del primer nivel de profesional, a pesar de haberlos perdido muy pronto; todos con alguna carrera, maestría y, doctorados los dos últimos hermanos. Los sueños olvidados, siguen su curso, están en ruta. Algún día podré hablar de ellos con mayor claridad y precisión. ...Porque: Los sueños ni se olvidan ni mueren. Algunos solo se tardan un poco más en volverse reales: vivencias y experiencias para un futuro mejor.
« Olga de León »




