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Muere Yayoi Kusama, artista japonesa

Muere Yayoi Kusama, artista japonesa


Publicación:27-08-2026
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Sus característicos lunares, calabazas, espejos y luces terminaron por convertirse en elementos reconocibles a nivel mundial.

La artista japonesa Yayoi Kusama, una de las figuras más reconocidas del arte contemporáneo, murió a los 97 años en un hospital de Tokio. De acuerdo con un comunicado de su compañía, el fallecimiento ocurrió el pasado 14 de agosto.

Kusama dedicó prácticamente toda su vida a la creación artística y desarrolló una obra que atravesó la pintura, la escultura, las instalaciones, la performance, la literatura y la poesía. Sus característicos lunares, calabazas, espejos y luces terminaron por convertirse en elementos reconocibles a nivel mundial.

Nacida en 1929 en Matsumoto, en la región japonesa de Nagano, Kusama enfrentó desde joven la oposición de su familia a su decisión de dedicarse a la pintura. Más tarde viajó a Nueva York, donde encontró un ambiente artístico dominado por hombres y tuvo dificultades para obtener reconocimiento.

Durante los años 60 presentó esculturas de formas fálicas, realizó performances y produjo instalaciones que provocaron reacciones diversas. También denunció que algunos artistas contemporáneos, entre ellos Andy Warhol, Claes Oldenburg y Lucas Samaras, habían tomado ideas similares a las que ella desarrollaba sin recibir las mismas consecuencias profesionales.

De regreso en Japón, Kusama ingresó voluntariamente a un hospital psiquiátrico, donde permaneció durante décadas. Desde allí continuó trabajando y encontró un entorno que le permitió concentrarse en su producción.

Sus llamadas "Salas de espejos infinitos", iniciadas en 1965, se convirtieron en una de sus propuestas más conocidas, al crear espacios que parecen extenderse indefinidamente mediante espejos y luces.

En 1993 representó a Japón en la Bienal de Venecia. Décadas después, su popularidad se disparó y sus exposiciones comenzaron a recibir multitudes. Sus obras alcanzaron precios millonarios en subastas y también colaboró con marcas como Louis Vuitton.

Kusama recibió el Premio Asahi en 2001 y continuó pintando hasta sus últimos días. Su compañía señaló que su legado seguirá buscando transmitir esperanza y fortaleza mediante el arte.

La calabaza fue otro de sus símbolos principales. Kusama decía que estos vegetales le daban estabilidad y tranquilidad. En Naoshima, su "Calabaza Roja", cubierta de lunares negros, recibe a los visitantes que llegan a la isla.

 



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