Cultural Singularidades
"Nadie" es más fuerte que Polifemo

Publicación:26-09-2026
La historia de Ulises y Penélope plantea dilemas sobre el engaño, la justicia, la fidelidad y la venganza
Odiseo o Ulises, que es lo mismo: dos nombres en lenguas diferentes para un mismo individuo, que fue llamado "Nadie" por el Cíclope Polifemo, lo cual sucede cuando Odiseo le responde: "Nadie", a la pregunta sobre quién lo ha herido en el único ojo que tenía -ya que Polifemo es un cíclope- lo cual hace Ulises con una estaca, colocado estratégicamente a la altura propicia, mientras el gigante abría la salida de la caverna, a fin de sacar a su rebaño a aposentar. Mismo lugar en donde mantenía a Ulises y sus hombres cautivos; quienes, para entonces, ya estaban amarrados cada uno bajo la panza de las ovejas: labor realizada mientras el cíclope dormía.
A pesar de que la razón y la justicia asistiera a Ulises, los dioses se enojaron con él, por considerar que actuó con engaño en la batalla contra los troyanos.
Siendo el peor de sus engaños el del enorme caballo de madera que construyeron los griegos, idea del mismo Ulises. Y lo dejan a la entrada de la fortaleza de Troya, como una ofrenda en reconocimiento de su reciente triunfo. En el enorme hueco del ijar del caballo, iban escondidos los mejores guerreros griegos; los que una vez aceptado el regalo e introducido en su fortaleza, saldrían y atacarían cuando todos estuviesen dormidos y briagos, festejando el reconocimiento de los griegos al llevarles tal ofrenda.
Aquí, me pregunto: La estrategia del caballo de madera, dejado ante la fortaleza troyana, ¿es un acto de engaño y traición? O, en caso contrario, ¿deberá considerarse como una inteligente maniobra de los griegos, particularmente, de Ulises? Me parece que inclinarse por una u otra opinión, habla de la ética y los principios que rigen la conducta del que elija una o la otra opción.
Y, así es todo en la vida. Nuestros actos tienen consecuencias. Los problemas vienen cuando actuamos fingiendo ignorancia, inocencia o demencia... y, luego resulta que tal o tales acciones no son consistentes y nos delatan de cuerpo entero; con un solo acto que cometamos, creyendo que no seremos juzgados, será suficiente evidencia: "Con la vara que midas, serás medido". Ulises es castigado por Zeus, impidiéndole, una vez terminada la batalla contra Troya, que regrese a su casa en Ítaca, donde está su esposa Penélope y su hijo Telémaco, al que no conoce porque salió antes de que él naciera. ¿Merece Ulises u Odiseo tal pena? Es necesario entender, el concepto de dios, en la Antigüedad. No es equivalente al que ahora tenemos de nuestros dioses. Los dioses de esa época toman partido, son un tanto humanos o humanoides... No sé de cierto. Pero sí sé que tenían pasiones y sentimientos semejantes a los humanos, y no sé si eso será: una desgracia o una ventaja. En fin, no queda resuelto el asunto de la ética y los principios.
Por otro lado, me pregunto si lo que por su parte hace Penélope, para retrasar el tener que tomar una decisión a favor de alguno de los pretensos, que la acosan y asechan, para que se decida por uno de ellos, con el cual deberá casarse, dado que Ulises ha tardado demasiado tiempo en regresar... y, algunos ya lo dan por muerto... Retomando esta pregunta sobre lo que hace Penélope, para retardar su decisión, pregunto: ¿Acaso no es un engaño, tejer de día y destejer de noche el vestido que se supone está haciendo para la boda impuesta por las circunstancias de la ausencia indefinida de Ulises? Alguna o alguno juzgará como engaño y traición la estrategia de Penélope. ¿Por qué tiene que casarse con alguien más, si ella sigue esperando a su amado Odiseo o Ulises? La moneda que se lanza al aire tiene, o debe tener siempre, dos caras: ¿cierto?
Pasan veinte años, y Odiseo regresa a Ítaca. Llega disfrazado de mendigo -enterado del acoso a su mujer, Penélope-. Su hijo, Telémaco, se encuentra con él y no lo reconoce. Solo su fiel perro lo identifica (he aquí, otro principio o valor, la fidelidad). Una vez en terrenos de su finca, resulta que se encuentra con que Penélope no tuvo más remedio que aceptar que luchen por ella. Les impone como requisito, que deben disparar una flecha tensando el arco de Ulises, lo cual solo él podía hacer.
Al término de la fila de pretendientes, se halla Odiseo. Y, como ya saben, o recordarán, logra disparar su arco... Acto seguido, mata a cada pretendiente (la venganza es: ¿buena o mala?). ¿Depende de la época, o es un principio universal?
Las epopeyas griegas, romanas y cualquier otro clásico de la Antigüedad están plagados de valores y principios, son verdaderos monumentos de enseñanzas sobre la vida, la ética, la política, sobre la ciencia y la poesía o arte. Leer a los clásicos es un deleite personal y un crecimiento en cualquier sentido. Pero, no solo las obras de la Antigüedad son Clásicos, en todos los tiempos las hay: son las que trascienden el tiempo y no conocen la barrera del idioma.
« Olga de León G. »




