Cultural Exposiciones
Transforma CEIIDA la infancia a través de Monstruos del arte

Publicación:30-07-2026
TEMA: #CEIIDA
La propuesta pedagógica utiliza la figura del monstruo como un símbolo para que los menores interpreten su entorno y exploren nuevas dimensiones estéticas
El Centro de Investigación, Innovación y Desarrollo de las Artes de la Universidad Autónoma de Nuevo León se ha convertido en un espacio de expresión y contención emocional a través de la Escuela de Verano UANL 2026.
Con el taller pedagógico Monstruos del Arte, dirigido por la curadora Sara López e impartido en las instalaciones del Campus Mederos, la institución busca vincular de manera lúdica el arte contemporáneo con el público infantil de entre 6 y 12 años, tomando como punto de partida la muestra Cuando se exponen los monstruos, abierta al público hasta el próximo 15 de agosto.
La propuesta pedagógica utiliza la figura del monstruo como un símbolo para que los menores interpreten su entorno y exploren nuevas dimensiones estéticas.
En este sentido, el artista y facilitador del proyecto, Damián Ontiveros, profundizó en el potencial sanador de las prácticas creativas frente a las tensiones de la vida cotidiana.
"El arte es lo mejor que ha hecho la humanidad para sanearse a sí misma en su choque social, no cultural, todo esto lo que sucede día a día en inclusive salud física", enfatizó.
A lo largo de las sesiones, los veinte participantes guiados por Ontiveros y Javier García Silva han convertido sentimientos abstractos en objetos tangibles mediante el uso de materiales accesibles y generosos como el trapo, el carboncillo y el agua. La manipulación de texturas y el diseño de muñecos artesanales permiten que los infantes exterioricen vivencias complejas.
"De esta forma, sensaciones como la ansiedad o el enojo se transforman en algo que el niño puede observar y entender fuera de su propio cuerpo", apuntó el facilitador.
Para los creadores del taller, la infancia guarda una conexión natural con la creación a través de la lúdica, una facultad que a menudo se diluye en la etapa adulta.
"El arte viene del juego, o sea, cuando estamos pequeños jugamos; cuando estamos adultos nos aguantamos, o sea, que toda esa emoción se queda constreñida y se transforma en un enojo", explicó Ontiveros, destacando la trayectoria de los instructores en diversos contextos sociales y su convicción de que estas herramientas fomentan una ciudadanía más consciente.
La experiencia vivencial concluye que la imaginación infantil requiere cauces de expresión para consolidar el tejido social.
"Si estás en una isla desierta y quieres jugar, hacer arte porque ya no eres un niño chiquito que juega, sino un adulto que necesita sacar esa información... puedes hacer una obra de teatro".
De este modo, el recinto universitario reafirma su compromiso con la formación integral, demostrando que la sensibilidad estética y el juego son piezas clave en el desarrollo humano desde las primeras etapas de la vida.
« El Porvenir / César López »




