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Caen cuatro del Cártel de Sinaloa en California

Caen cuatro del Cártel de Sinaloa en California
Los implicados coordinaron durante más de un año la distribución de estupefacientes y armamento en Estados Unidos.

Publicación:15-04-2026
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Los detenidos, que comparecerán esta tarde ante el tribunal del centro de Los Ángeles.

El Departamento de Justicia de Estados Unidos anunció el martes el arresto de cuatro presuntos miembros del Cártel de Sinaloa, todos pertenecientes a una misma familia, señalados de tráfico de drogas y de armas.

En un comunicado, la fiscalía del distrito central de California informó que de los cuatro detenidos, tres son indocumentados mexicanos y que se les imputan 29 cargos por presunto tráfico de fentanilo, metanfetamina y armas de fuego, incluidas las denominadas "armas fantasma", que no cuentan con número de serie, por lo que son imposible de rastrear.

Los detenidos, que comparecerán esta tarde ante el tribunal del centro de Los Ángeles, fueron identificados como: José Luis Salazar-Cruz, de 44 años, alias Oso; Alfonso Salazar, de 46 años, alias Pirata; José Manuel Salazar, de 22 años, alias Lil Oso, y Jorge Humberto Salazar, de 43 años, alias Sharky.

José Luis, Alfonso y Jorge Humberto fueron señalados por haber ingresado ilegalmente en Estados Unidos.

Los tres son hermanos; José Manuel es hijo de José Luis. 

Además de estos cuatro detenidos, la Justicia busca a José Ángel López Paniagua, de 23 años, de Littlerock y coacusado en este caso. Los cinco están imputados por un cargo de conspiración para distribuir y poseer con intención de distribuir sustancias controladas, un cargo de conspiración para dedicarse al negocio de la compraventa de armas de fuego sin licencia y un cargo de dedicarse al negocio de la compraventa de armas de fuego sin licencia.

Entre febrero de 2024 y diciembre de 2025, de acuerdo con la acusación, Salazar-Cruz utilizó aplicaciones de mensajería de texto, aplicaciones de mensajería cifrada, llamadas telefónicas y reuniones presenciales para coordinar la venta de estupefacientes, entre ellos fentanilo y metanfetaminas, así como de armas de fuego. 

Entre diciembre de 2024 y julio de 2025, Salazar-Cruz y los demás acusados vendieron ilegalmente a compradores múltiples armas de fuego, entre ellas una pistola Glock calibre 45, un dispositivo destructivo de barrido de calles y un arma fantasma: un rifle de estilo AR de fabricación privada sin número de serie.



« El Universal »