Opinión Columna


¿Quién informó a la Presidenta?


Publicación:06-10-2026
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a mañanera lleva años funcionando como tribunal, púlpito, paredón y, sobre todo, maquinaria de propaganda. Desde ahí se acusa, se desmiente, se sentencia y, cuando hace falta, se "exhibe". 

El problema aparece cuando, en el intento de exhibir a alguien más, la exhibida termina siendo la propia Presidencia.

Eso ocurrió este lunes. Claudia Sheinbaum se molestó. Y bastante. El motivo fue la colocación de la primera piedra de una Academia Internacional de Capacitación Policial en Querétaro, encabezada por el gobernador Mauricio Kuri y el embajador de Estados Unidos, Ronald Johnson.

"¿Por qué no invitó al Gabinete de Seguridad?", reclamó la presidenta. Dijo que no habían invitado a Defensa ni a Relaciones Exteriores. Que Kuri no podía poner una academia internacional sin autorización del Gobierno de México. Ordenó al canciller hablar con el gobernador y con el embajador. Y remató: "No es un delito, pero hay que exhibirlo". Horas después, el verbo comenzó a incomodar.

Porque en la ceremonia sí hubo autoridades federales. Estuvo el general Aldo Raúl Gómez Quintero, comandante interino de la 17ª Zona Militar; hubo representación de la Guardia Nacional y también estuvo Javier Rodríguez Uribe, delegado de la FGR en Querétaro.

Y faltaba un dato todavía más incómodo: sí hubo aviso.

Querétaro notificó a Relaciones Exteriores sobre la visita de Johnson. Hay oficio, fechado el 23 de septiembre, dirigido al canciller Roberto Velasco y recibido por la SRE dos días después. Incluso señala que se enviaba siguiendo instrucciones del Consejo de Seguridad Nacional.

Es cierto, el documento no habla de la academia. Eso habrá que aclararlo, igual que los permisos que requiere para operar. Pero para entonces dos piezas del reclamo presidencial ya hacían agua: la Federación sí estuvo en el evento y la Cancillería sí sabía de la visita del embajador.

Y aun así, desde Palacio se ordenó llamar a ambos para pedir explicaciones.

Pero una cosa es discutir requisitos y otra convertir una primera piedra en una crisis de soberanía. Sobre todo, porque la cooperación con Estados Unidos en seguridad no comenzó el viernes en Querétaro.

Hace unas semanas, 518 militares mexicanos participaron en el Ejercicio Rotacional 2026 en Fuerte Johnson, Luisiana. Su salida fue autorizada por el Senado y el decreto expedido por la propia presidenta.

Este año el Ejecutivo también solicitó autorización para el ingreso de 73 militares estadounidenses para el ejercicio FÉNIX 2026 y de 23 Navy SEALs para capacitar a fuerzas especiales mexicanas.

Eso no convirtió al país en una colonia.

Se llama cooperación.

A esas alturas, Kuri empieza a ser lo de menos. La pregunta está dentro de Palacio Nacional: ¿quién informó a la presidenta?

Si el Gabinete de Seguridad sabía que Sedena, Guardia Nacional y FGR estuvieron representadas y nadie se lo dijo, hay un problema. Si tampoco sabía que sus propias instituciones estaban ahí, hay uno mayor.

Y queda otro filtro: Jesús Ramírez Cuevas y el aparato encargado de preparar una conferencia presidencial donde cada mañana se pregunta, acusa, desmiente y "exhibe". Resulta curioso que una maquinaria tan aceitada para colocar gráficas, cartas, videos, nombres y adversarios en pantalla no pudiera poner sobre el escritorio presidencial datos clave para el Gobierno.

Queda una última posibilidad: que la información sí estuviera disponible y aun así se decidiera convertir el episodio en una reprimenda pública contra un gobernador de oposición y el representante de Washington. Entonces estaríamos hablando de golpeteo político.

Después de todo el numerito, quizá las primeras explicaciones no habría que pedirlas al embajador estadounidense ni al gobernador de Querétaro. Habría que pedirlas en Palacio Nacional.

Porque para un gobierno tan aficionado a exhibir, esta vez quedó pendiente saber quién exhibió a la presidenta.




« Lucy Bravo »