Opinión Editorial
Sobre las desapariciones y la verdad
Publicación:24-03-2025
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A las madres buscadoras, a las familias buscadoras no les interesa el proyecto político de Morena .
A las madres buscadoras, a las familias buscadoras no les interesa el proyecto político de Morena o de cualquiera de nosotros; toda su fuerza está en la búsqueda de su familiar, la mayoría de ellos jóvenes. A las madres buscadoras nada les preocupa la imagen de cualquier político. El gobierno hace mal en atribuir a la oposición el reclamo genuino y humano de las madres buscadoras. Además, Morena debería aceptar que vivimos hoy de manera contundente las consecuencias de implementar una política de "abrazos y no balazos".
En el artículo pasado mencioné la necesidad de nuevos protocolos, de una comisión en la Cámara de Diputados para que se aborden de manera permanente las desapariciones y para que trabajáramos entre todos los partidos políticos. Presentamos esa iniciativa junto con la de aumentar las penas en caso de reclutamiento de jóvenes, adolescentes, niños y niñas. Por su parte la presidente anunció algunas buenas medidas para enfrentar el drama que vive nuestro país en torno a las desapariciones.
Anunciaron reformas a la Ley General de Población para fortalecer el Certificado Único de Registro de Población. Los diputados de Morena creen que es un nuevo certificado, pero no es así. Sólo han faltado a la tarea de hacerlo.
Debemos estar atentos a la iniciativa que reforma la Ley General en Materia de Desaparición Forzada de Personas, Desaparición Cometida por Particulares y del Sistema Nacional de Búsqueda de Personas. Me da tranquilidad que lo hubiesen pospuesto el día de la presentación, porque significa que la están estudiando.
Otra propuesta fue fortalecer el Centro Nacional de Identificación Humana, que fue creado por Morena y que lleva prácticamente dos años sin hacer nada. También dicen que van a fortalecer la abandonada Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas que, espero, reciba también un claro apoyo del gobierno.
Resalto ahora lo que vivimos la semana pasada en torno a Teuchitlán. Fue un desastre. Me refiero a la apertura del Rancho Izaguirre, aprobado por la fiscalía general, para que los colectivos, los familiares y los medios entraran a visitarlo. Increíble que abrieran de esa manera las puertas: en completo desorden, a montones, sin distinguir entre madres buscadoras, líderes de organizaciones, amigos, periodistas y hasta metiches.
Ya no encontraron los 400 zapatos, ni la ropa, ni los escritos ni las fosas. En su lugar encontraron el vacío y tapas de concreto. Sin ninguna explicación, así nada más.
Para colmo, con las leyes recién aprobadas por Morena sobre transparencia y acceso a la información han cerrado las puertas a las mismas transparencia e información que pretenden hacer accesibles. No habrá acceso elemental a los datos del gobierno, sólo cuando se decida por él o la titular de un órgano que depende de una Secretaría de Estado. No podremos entrar a los datos del gobierno, pero el gobierno, de acuerdo con la próxima ley de Seguridad Pública que se aprobará, podrá entrar a nuestro celular. Es inconstitucional, pero eso hace mucho que no les importa.
@Mzavalagc
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