Cultural Singularidades


Memoria iluminada

Memoria iluminada


Publicación:29-08-2026
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Como creyentes en un Dios que se nos ha revelado a través de Su Palabra, es muy importante no sólo escucharla, sino recordarla para hacerla vida.

Siempre he admirado de los hermanos separados que se saben un titipuchal de citas bíblicas, y pueden citar el texto, de qué libro es, de qué capítulo y hasta de qué versículo. 

Lo que no admiro es cuando la citan a la menor provocación, con ánimo de confrontación, fuera de contexto. Citar versículos aislados es riesgoso, se presta para manipularlos para que parezca que avalan lo que no avalan. La Iglesia Católica enseña que la Sagrada Escritura debe leerse siempre en su contexto.

Así que procuremos imitarlos en su gran amor por la Biblia y en su afán por memorizarla, pero hagámoslo con sentido católico, para conocer y amar más al Señor y tener un encuentro con Él que nos transforme interiormente. Como creyentes en un Dios que se nos ha revelado a través de Su Palabra, es muy importante no sólo escucharla, sino recordarla para hacerla vida. Convendría enseñar esto a los niños desde que están en el catecismo, y hacerlo nosotros.

¿Cómo lograrlo? He aquí una sugerencia práctica: empieza poco a poco, por ejemplo, elige un versículo, por ejemplo: Tanto amó Dios al mundo, que le envió a Su Hijo Único, para que todo el que crea en Él no perezca, sino tenga vida eterna. (Jn 3, 16).

Lee el pasaje bíblico en que fue pronunciada esa frase, fíjate quién la dijo, a quién, por qué. Consulta un buen comentario bíblico católico. Anota el texto. Tenlo a la vista y repítelo a lo largo del día, con todo y referencia de libro, capítulo y versículo. 

Si aprendes uno por semana, en un año habrás memorizado 52 textos bíblicos que iluminarán no sólo tu mente, sino tu corazón, un tesoro, que será lámpara para tus pasos, luz en tu sendero.

 

 



« Alejandra Sosa »