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Santo Tomás de Aquino

Santo Tomás de Aquino


Publicación:17-10-2026
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Tomás de Aquino nació en el año de 1225 en el reino de Nápoles, cerca de la actual provincia de Frosinone. Hijo del Conde Landulf y la Condesa Teodora de Theati, Aquino pronto se relaciona con la dinastía Hohenstaufen de emperadores romanos. De hecho, la familia de Aquino esperaba que éste siguiera el camino benedictino, ya que era el destino esperado para cualquier hijo de la nobleza italiana.

Por lo mismo, Tomás de Aquino comenzó su formación en instituciones educativas y religiosas muy pronto. A los 16 años dejó la Universidad de Nápoles, donde había estudiado con los dominicanos y franciscanos, que a su vez había representado un desafío para el clero del momento.

Tenía la intención de continuar su formación dominicana, lo que no agradó a su familia. De hecho, los biógrafos de Tomás de Aquino cuentan que su familia decidió encerrarlo durante más de un año en el castillo de Roccasecca, donde había nacido. Esto era para evitar su ingreso en dicha orden.

Finalmente, pasado el encierro, ingresó en 1244 a la Escuela Dominicana de Colonia, y en 1245 a la Universidad de París, donde se formó en filosofía y teología de la mano de Alberto Magno. Para 1428 fue nombrado profesor, y es esta la época donde inicia formalmente su vida académica, literaria y publica.

Después de haber estado durante muchos años en Francia, donde desarrolló gran parte de su obra, Tomás de Aquino regresó a Nápoles. Murió en la misma ciudad el 7 de marzo de 1274 por una enfermedad repentina. Algunas versiones cuentan que en realidad su muerte fue provocada por un rey de Sicilia, quien lo envenenó por conflictos políticos. 50 años después de su muerte Tomás de Aquino fue canonizado y reconocido como uno de los intelectuales más representativos del medievo. El pensamiento filosófico de Aquino es uno de los más influyentes en la teurgia cristina, especialmente en la Iglesia Católica Romana. Se le reconoce como un importante empirista de tradición aristotélica, que influyó en el desarrollo posterior de la filosofía occidental.

Entre otras cosas, Aquino sostenía que para el ser humano era imposible adquirir cualquier conocimiento verdadero sin ayuda de Dios, ya que es este último quien tiene el poder de transformar el intelecto en acto. Decía, no obstante, que los seres humanos sí tenemos la posibilidad de conocer una parte del mundo de manera natural (sin intervención divina). 

 



« Redacción »
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