Opinión Editorial


"Educadoras de futuros posibles"


Publicación:20-04-2026
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Las educadoras son reconocidas como "arquitectas de futuros posibles" por su papel en la construcción de bases académicas.

El Día de la Educadora lo celebramos en México cada 21 de abril, para reconocer la labor fundamental de quienes contribuyen, con dedicación y amor, al desarrollo integral infantil en los niveles de educación inicial y preescolar.

Esta fecha para conmemorar el natalicio de pedagogo alemán Friedrich Fröebel, revolucionario de la educación temprana, creador de la educación preescolar y fundador del primer "jardín de infancia" (Kindergarten), nos sirve hoy como base para impulsar a las "educadoras de futuros posibles".

Honrar el legado de Friedrich Fröebel implica también resaltar la importancia de todas y todos quienes están dedicados a la educación de la primera infancia, mediante el juego y la actividad lúdica en los procesos de enseñanza-aprendizaje de las infancias.

Con esta celebración reconocemos además la gran labor de atender y apoyar la buena crianza, así como el cuidado físico y emocional que realizan maestras y maestros en los jardines de niños o centros de desarrollo infantil.

Por la importancia de su trabajo educativo debemos destacar el papel crucial que tienen en la estimulación temprana y en la formación de bases académicas y sociales de niñas y niños en sus primeros años escolares.

Por ello, nuestro pleno reconocimiento a todas las educadoras y a todos los educadores infantiles de México y, especialmente, a quienes laboran en los Centros de Desarrollo Infantil (CENDI), como profesionales de la educación inicial y del cuidado integral de niñas y niños, desde los 45 días de nacidos hasta casi los seis años de edad.

Las educadoras CENDI tienen la misión de propiciar la estimulación temprana, el proceso de enseñanza-aprendizaje, la nutrición y el desarrollo socioemocional, por ser constructoras de conocimientos y generadoras de la transformación social, ya que su rol y funciones implican...

- El desarrollo integral: al fomentar el aprendizaje, la socialización y el bienestar emocional de la población infantil.

- La salud e inclusión: al garantizar los derechos de las infancias a la salud integral y a promover su plena inclusión.

- Ser agentes de cambio: al trabajar como recreadoras de la cultura y conductoras de conocimientos.

- La especialización: al contar con formación profesional y caracterizar su trabajo de equipo multidisciplinario de especialistas (doctoras, nutriólogas, psicólogas y educadoras).

En el XXV Encuentro Internacional de Educación Inicial y Preescolar de los CENDI, el cual tuvimos la oportunidad de llevar a cabo en Cintermex, del 20 al 22 de noviembre del año pasado, con la participación de mil 300 educadoras de todo el país, diferentes autoridades y expertos conferencistas señalaron la necesidad de analizar las temáticas que conciernen al trabajo educativo para la primera infancia en el actual contexto de la humanidad.

La incertidumbre laboral, la violenta conflictividad, la pérdida de valores, la falta de solidaridad, la poca consciencia ecológica y la sobrevalorización de la tecnología, entre otras temáticas, no solamente han afectado la salud mental de las familias y de la niñez, sino también de la trabajadora docente.

Dada esta realidad, desde el Encuentro se propuso un replanteamiento en su labor educadora, con la intención de favorecer el desarrollo holístico de niñas y niños con amor mediante la educación, el autocuidado y su bienestar en ambientes sanos y equitativos de calidad para lograr infancias felices.

En esta propuesta de Sara Victoria Alvarado Salgado, doctora en Ciencias Sociales de la Niñez y de la Juventud y directora del Centro Internacional de Educación y Desarrollo Humano (CINDE) de Colombia, reconocemos el papel clave de las educadoras como "arquitectas de futuros posibles", ya que como ella dice, en la manera de mirar, nombrar, acompañar y gestionar conflictos en la vida diaria configuran las potencialidades infantiles, al asumir su tarea como oportunidad formativa y convertir el aula en un espacio de transformación real.

¡Felicitaciones a todas las educadoras mexicanas! sin olvidar la justa e histórica demanda de las educadoras de los CENDI, de frente a su larga lucha por la necesidad de regularizar su situación laboral.



« Lupita Rodríguez Martínez »