Opinión Editorial


Firmeza


Publicación:18-05-2026
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En sus "Meditaciones", Marco Aurelio dejó constancia de una filosofía de vida.

En sus "Meditaciones", Marco Aurelio dejó constancia de una filosofía de vida que lo acompañó en los momentos más difíciles de su mandato. No gobernó durante tiempos apacibles, enfrentó guerras, epidemias y tensiones internas.

Su legado se mide más en la templanza con la que sostuvo a Roma cuando todo parecía tambalearse que en victorias militares. "Sé como el promontorio contra el cual las olas rompen continuamente, pero él se mantiene firme y aquieta la furia del agua a su alrededor", escribió.

En esta imagen describe a quien resiste sin estridencias, a quien no cede ante el ruido ni ante la presión externa. Esa idea de firmeza, lejos de la rigidez, implica equilibrio, actuar con justicia, sin precipitación, sin dejarse arrastrar por la emoción del momento ni por la conveniencia política.

Por eso, ahora, en un escenario nacional marcado por acusaciones y presiones externas cada vez más explícitas, la figura de la presidenta Claudia Sheinbaum evoca esa templanza desde una postura concreta, que es la defensa de la soberanía nacional y la exigencia de que prevalezca el Estado de derecho.

La opinión pública se ha visto sacudida por una investigación de The New York Times que recoge testimonios de presuntos integrantes de una organización criminal, quienes describen la supuesta existencia de redes de protección política, policial e incluso militar en el estado de Sinaloa. A ello se suma la decisión de dos exfuncionarios de dicha entidad de presentarse ante las autoridades estadounidenses para enfrentar acusaciones en su contra.

Este hecho abre varias interrogantes sobre la jurisdicción, los procesos y la cooperación internacional. Y si bien es necesario deslindar responsabilidades individuales, también se debe evitar que la justicia sea sustituida por la alharaca mediática.

Ante este escenario, la postura de la presidenta Sheinbaum es clara y consistente. Ha reiterado que México es un país soberano, con instituciones que deben ser respetadas y fortalecidas. Subrayó, además, que ninguna persona puede ser detenida o señalada sin pruebas suficientes, sin importar su filiación política o su posición pública.

La presidenta ha optado por la firmeza y por la claridad, en lugar de la estridencia y la confrontación gratuita. Cooperación sí, pero con respeto; justicia sí, pero con pruebas; diálogo sí, pero sin subordinación. Y en esa definición se encuentra hoy la verdadera fortaleza del Estado mexicano.

ricardomonreala@yahoo.com.mx X: @RicardoMonrealA

 



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