Opinión Editorial


Lactancia: la inversión más inteligente para la salud


Publicación:05-05-2026
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Hablar de lactancia materna es hablar de proteger lo más valioso: la salud y la vida de niñas y niños

Hablar de lactancia materna es hablar de proteger lo más valioso: la salud y la vida de niñas y niños. La comunidad científica y organismos internacionales coinciden en que una alimentación óptima durante los primeros 1000 días de vida -periodo que va desde el embarazo hasta los dos años-, es decisiva para garantizar el derecho fundamental a la salud.

Para lograrlo es esencial garantizar el acceso inmediato al seno materno después del nacimiento, mantener la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida y continuar de forma complementaria hasta al menos los dos años. Es la intervención sanitaria más costo-efectiva que existe: con menores costos económicos, previene la mortalidad materno-infantil y mejora la salud pública a corto y mediano plazo.

Según datos de UNICEF y OMS, la lactancia óptima podría prevenir más de 820 mil muertes infantiles al año en el mundo. En México, el inicio temprano de la lactancia (en la primera hora después del nacimiento) ha mostrado avances significativos, aumentando del 38.3% al 49.2% en la última década.

Un "alimento vivo" e inteligente

La leche materna es mucho más que una mezcla de grasas, proteínas y azúcares. Los avances tecnológicos han revelado que es un alimento "vivo", ya que contiene células del sistema inmunológico de la madre, células madre regenerativas y miles de moléculas bioactivas que protegen al bebé contra infecciones y alergias a lo largo de su vida. También es un alimento "inteligente", capaz de transformar su composición para adaptarse a las necesidades cambiantes del bebé a medida que crece.

Entre los beneficios más destacados previene la obesidad infantil, el fortalecimiento del sistema respiratorio (reduciendo la incidencia de asma), la mejora de la digestión y una menor aparición de caries. A largo plazo, la lactancia prolongada disminuye la incidencia de enfermedades degenerativas en la vida adulta, como diabetes tipo 2, ciertos tipos de cáncer y osteoporosis.

Investigaciones reportan que niñas y niños amamantados promedian coeficientes intelectuales más altos, mejor desarrollo psicomotriz y de lenguaje. Además, la lactancia reduce hasta un 60% el riesgo de muerte súbita infantil.

Beneficios para la madre

Las ventajas no son exclusivas para los bebés. Las madres presentan menores índices de depresión posparto. Según la Secretaría de Salud amamantar reduce 32% el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, disminuye 26% el riesgo de cáncer de mama y 37% el de cáncer de ovario. A esto se suma que amamantar es práctico, higiénico, gratuito y fortalece el vínculo afectivo con el bebé.

La situación actual en México

A pesar de los avances en la última década, México aún enfrenta retos significativos. Según la ENSANUT 2022, la lactancia materna exclusiva en menores de seis meses alcanza el 33.6%, muy por debajo de la meta internacional del 50% establecida por la OMS para 2025.

Las brechas son evidentes y preocupantes:

· Mujeres con empleo remunerado: sólo 14.3% practica lactancia exclusiva, frente al 40.6% de mujeres sin empleo remunerado.

· Zonas rurales: 27.2% vs 37.1% en zonas urbanas.

· Mujeres sin escolaridad: 20.5% vs 45.5% con secundaria terminada.

Costos económicos para el país

La falta de lactancia materna tiene un impacto directo en las finanzas públicas. De acuerdo con el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), las prácticas subóptimas de lactancia y el uso de fórmulas infantiles ocasionan un costo económico superior a 200 mil millones de pesos anuales.

Un llamado a la acción

Las madres trabajadoras enfrentan enormes obstáculos. La licencia de maternidad de 12 semanas es insuficiente y a menudo carecen de condiciones adecuadas en sus centros laborales para extraer y almacenar leche, además de la falta de apoyo continuo. A nivel global más de 500 millones carecen de protecciones de maternidad adecuadas.

Es impostergable cambiar esta situación. México se ha fijado la meta de alcanzar el 70% de lactancia exclusiva para 2030. Como mexicanos, todos debemos pugnar porque se haga efectivo el derecho fundamental de nuestras niñas y niños a la salud, requisito indispensable para el desarrollo pleno de sus potencialidades humanas y la productividad futura de la nación.





« Lupita Rodríguez Martínez »