Opinión Editorial
Prioridades sin visión
Publicación:14-05-2026
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Argumentar "calor" minimiza que el 99 por ciento de las escuelas públicas carecen de aire acondicionado, según el Censo de Escuelas 2021.
La polémica sobre la reducción del calendario escolar mexicano, justificada por el Mundial de fútbol y el calor de la temporada, reveló dónde están las prioridades del gobierno de la 4T: no en la educación.
Primera. Los indicadores no dejan lugar a dudas. PISA 2022 colocó a México en los últimos lugares de la OCDE: casi la mitad de los estudiantes carece de competencias mínimas en matemáticas y lectura. A esto se suman 3.4 millones de niñas, niños y adolescentes en rezago educativo, el 15 por ciento de la matrícula de educación básica. Son 110 mil salones vacíos. Proponer reducir días lectivos en este contexto no es un ajuste, es profundizar el rezago. Argumentar "calor" minimiza que el 99 por ciento de las escuelas públicas carecen de aire acondicionado, según el Censo de Escuelas 2021.
Segunda. Se ignora la carga de cuidados. La propuesta trasladaba el costo a las familias. La ENUT 2022 del INEGI muestra que el 71.2 por ciento del cuidado de menores de 12 años recae en las madres. Menos días de clase implicaban pagar guarderías o que una madre deje de trabajar. No existe un sistema nacional de cuidados que amortigüe el golpe.
Tercera. La agenda se define por intereses ajenos al aula. El anuncio se hizo dos días antes del Día de las Madres. La decisión no solo ignoraba la carga de cuidados, sino que sugería que la política pública podía pausarse por un evento de consumo masculino como el fútbol, sacrificando el tiempo de desarrollo de niñas y adolescentes. Era una política que miraba al estadio y daba la espalda al hogar, al aula y a las mujeres.
Cuarta. Se profundiza la desigualdad. Mientras el sistema público recortaba días de clase, las escuelas privadas mantenían sus calendarios o migraban a modalidades virtuales efectivas. Se ensanchaba la brecha entre quienes pueden pagar por aprender y quienes dependen de un Estado que prefiere el "pan y circo".
Quinta. Se renuncia a la principal herramienta de movilidad. Países como Finlandia y Singapur lideran PISA y los índices de competitividad global porque priorizan la instrucción efectiva y destinan presupuestos históricos a la educación. Sin educación de calidad no hay transformación posible, solo estancamiento.
La propuesta no prosperó, pero las prioridades quedaron expuestas. Que el gobierno haya reculado no borra que la primera opción fuera recortar educación antes que apoyar la recuperación de aprendizajes o resolver falta de infraestructura o fortalecer el sistema de cuidados.
La exhibición de las prioridades no fue la propuesta misma. Y esa idea deja claro que, para el gobierno de la 4T, la educación sigue sin ser el eje de la transformación que promete.
Leticia Treviño es académica con especialidad en educación, comunicación y temas sociales, leticiatrevino3@gmail.com
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